kusikuytan Munayki
Silencio... solo el viento, el cantar de las aves y el bailoteo del río me hacen compañía. Un lugar atractivo, emocionante... imponente, sin el bullicio ensordecedor de la ciudad, con una paz extraña, son los primeros días y aun no siento la nostalgia que pensé... pero faltan muchos meses para volver a mi mundo diario, de fiestas infaltables, de llamadas insistentes cada fin de semana y de un domingo mirando el futbol o una película pasada... lo que pienso es, si volveré a querer todo eso como antes, no sé si me ayude a crecer tanto como espero, solo sé que de todas maneras algo cambiará en mi. Recién van unos días y es pronto para decirlo, pero pasó un fin de semana sin salir, y no extrañé las luces, los bailes, ni el sabor de un trago en mi boca... un nuevo trabajo, nueva gente, nuevas historias, nuevos amigos... y viejos recuerdos que no desaparecen, esa nostalgia constante que se apodera de mi y no me deja tranquilo... creo que irme de la ciudad para olvidar, fue un error...sin arrepentimientos.
Mi oficina... mi almacén, acompañado de las canciones de un gran amigo, que me hace sentir en casa, en mi tan querido parque ahora desértico y abandonado por aquellos que juramos no hacerlo jamás... es inevitable y necesario cambiar de rumbo, y aconsejable estar siempre juntos... de una u otra manera... sabremos encontrarnos.
